Las empresas recurren cada vez más a la tecnología en la nube para ejecutar aplicaciones, almacenar información, analizar datos, desarrollar software y dar soporte a sus operaciones digitales. En lugar de comprar y mantener por su cuenta toda la infraestructura informática, las organizaciones pueden acceder a recursos tecnológicos a través de plataformas en la nube.

Las plataformas en la nube ofrecen servicios de computación, almacenamiento, redes, bases de datos, seguridad, analítica, herramientas de desarrollo y otros servicios mediante una infraestructura accesible por internet. AWS describe la computación en la nube como "la entrega bajo demanda de recursos informáticos, como servidores, almacenamiento, bases de datos y aplicaciones, normalmente con precios de pago por uso".

Las plataformas en la nube varían considerablemente en cuanto a servicios, estructuras de precios, opciones de implementación y herramientas de gestión. Antes de elegir una plataforma, las empresas deben evaluar sus requisitos técnicos, las características de sus cargas de trabajo, sus necesidades de seguridad, sus sistemas existentes y su crecimiento previsto.

¿Qué es una plataforma en la nube?

Una plataforma en la nube es un conjunto de servicios e infraestructura informática al que las organizaciones pueden acceder de forma remota, en lugar de operar ellas mismas todo el hardware subyacente.

Los proveedores de nube operan centros de datos que contienen recursos informáticos físicos. Los clientes pueden aprovisionar recursos como máquinas virtuales, bases de datos, almacenamiento y servicios de red en función de sus necesidades.

Google Cloud, por ejemplo, organiza su infraestructura en regiones y zonas geográficas, lo que permite a las organizaciones distribuir las cargas de trabajo y diseñar sus sistemas teniendo en cuenta factores como la redundancia y la latencia.

Las plataformas en la nube pueden dar servicio a organizaciones de todo tipo, desde pequeñas empresas que ejecutan aplicaciones individuales hasta grandes corporaciones que operan sistemas distribuidos complejos.

Funciones clave de las plataformas en la nube

Recursos de computación

Las plataformas en la nube proporcionan recursos de computación para ejecutar aplicaciones y cargas de trabajo. Estos pueden incluir máquinas virtuales, contenedores, computación sin servidor e infraestructura especializada.

AWS ofrece servicios como Amazon EC2 para máquinas virtuales, mientras que Google Cloud ofrece Compute Engine para máquinas virtuales y Cloud Run para aplicaciones gestionadas basadas en contenedores.

Almacenamiento en la nube

El almacenamiento en la nube permite a las organizaciones guardar archivos, copias de seguridad, datos de aplicaciones, contenido multimedia y otra información en una infraestructura gestionada por el proveedor.

Los servicios de almacenamiento pueden diseñarse para distintos requisitos, como datos de aplicaciones de acceso frecuente, archivos a largo plazo y almacenamiento de objetos a gran escala.

Bases de datos

Los proveedores de nube ofrecen servicios de bases de datos gestionadas que abarcan bases de datos relacionales, sistemas NoSQL, almacenes de datos y otras tecnologías de bases de datos.

Los servicios de bases de datos gestionadas pueden reducir la administración de infraestructura necesaria para operar bases de datos y, al mismo tiempo, ofrecer capacidades como copias de seguridad, escalado, supervisión y alta disponibilidad.

Redes

Las redes en la nube conectan aplicaciones, bases de datos, usuarios y otros recursos. Los servicios pueden incluir redes virtuales, balanceo de carga, DNS, cortafuegos, conexiones privadas y redes de distribución de contenidos.

Google Cloud, por ejemplo, ofrece servicios de redes virtuales, balanceo de carga, DNS y distribución de contenidos como parte de su plataforma en la nube.

Seguridad e identidad

Las plataformas en la nube ofrecen servicios de seguridad diseñados para controlar el acceso a los recursos y proteger las cargas de trabajo y la información.

Entre las capacidades habituales figuran la gestión de identidades y accesos, el cifrado, la supervisión de la seguridad, la autenticación, la gestión de claves y la detección de amenazas.

Por lo general, las responsabilidades de seguridad se reparten entre el proveedor de nube y el cliente, y la división exacta depende de los servicios que se utilicen.

Analítica e inteligencia artificial

Las plataformas en la nube ofrecen cada vez más herramientas de analítica de datos, aprendizaje automático e inteligencia artificial.

Google Cloud incluye servicios como BigQuery para almacenes de datos, Looker para inteligencia de negocio y servicios de IA y aprendizaje automático.

AWS y Azure también ofrecen amplios servicios de analítica e IA junto con su oferta principal de infraestructura.

Herramientas para desarrolladores

Las plataformas en la nube pueden ofrecer herramientas para desarrollar, probar, implementar y supervisar aplicaciones.

Estas pueden incluir kits de desarrollo de software, interfaces de línea de comandos, integraciones con el código fuente, servicios de contenedores, herramientas de CI/CD, alojamiento de aplicaciones y capacidades de infraestructura como código.

Tipos de servicios en la nube

Infraestructura como servicio

La infraestructura como servicio (IaaS) proporciona recursos informáticos fundamentales, como máquinas virtuales, almacenamiento y redes.

Por lo general, el cliente tiene un mayor control sobre el entorno operativo, mientras que el proveedor gestiona la infraestructura física subyacente.

Plataforma como servicio

La plataforma como servicio (PaaS) ofrece entornos gestionados para desarrollar y ejecutar aplicaciones sin que los clientes tengan que gestionar gran parte de la infraestructura subyacente.

La PaaS puede simplificar la implementación de aplicaciones y permitir que los equipos de desarrollo se concentren más en el código de las aplicaciones.

Software como servicio

El software como servicio (SaaS) ofrece aplicaciones de software completas a través de internet. Por lo general, el proveedor gestiona la aplicación, la infraestructura, el mantenimiento y las actualizaciones.

Algunos ejemplos son las aplicaciones en la nube de CRM, contabilidad, colaboración y productividad.

Nube pública, privada e híbrida

Nube pública

Los servicios de nube pública los operan proveedores externos y están disponibles para múltiples clientes. AWS, Microsoft Azure y Google Cloud son ejemplos destacados de plataformas de nube pública.

Nube privada

Un entorno de nube privada está dedicado a una sola organización. Puede ofrecer un mayor control sobre la infraestructura y la configuración, pero puede requerir más gestión e inversión.

Nube híbrida

Una nube híbrida combina infraestructura privada con recursos de nube pública. Las organizaciones pueden optar por este enfoque cuando determinadas cargas de trabajo o datos deben permanecer en un entorno concreto mientras otras aplicaciones funcionan en la nube pública.

Beneficios de las plataformas en la nube

Escalabilidad

A menudo, los recursos en la nube pueden ampliarse o reducirse a medida que cambian los requisitos de las cargas de trabajo. Esto puede resultar útil para empresas con demanda estacional o aplicaciones con tráfico fluctuante.

Menor gestión de infraestructura

Los proveedores de nube gestionan la infraestructura física que sustenta sus servicios. Esto puede reducir la necesidad de que las empresas compren, mantengan y sustituyan sus propios servidores y el hardware relacionado.

Implementación más rápida

Por lo general, los recursos en la nube pueden aprovisionarse con más rapidez que la infraestructura física. Los equipos pueden crear entornos de desarrollo, bases de datos, recursos de almacenamiento y otros servicios sin esperar a la adquisición de hardware.

Disponibilidad global

Los principales proveedores de nube operan infraestructura en múltiples ubicaciones geográficas. Las organizaciones pueden utilizar distintas regiones y configuraciones de disponibilidad para responder a sus requisitos de rendimiento, resiliencia y ubicación geográfica.

Acceso a servicios avanzados

Las plataformas en la nube dan acceso a tecnologías como bases de datos gestionadas, analítica, aprendizaje automático, IA, contenedores y computación sin servidor, sin que las organizaciones tengan que construir por sí mismas toda la infraestructura de soporte.

Aspectos clave al elegir una plataforma en la nube

Requisitos de las cargas de trabajo

El primer paso es identificar qué necesita ejecutar la organización. Un sitio web sencillo, una aplicación empresarial, un almacén de datos, una carga de trabajo de IA y un sistema de transacciones de alto volumen pueden tener requisitos de infraestructura muy diferentes.

Rendimiento y disponibilidad

Conviene tener en cuenta los requisitos de computación, la latencia de red, el rendimiento del almacenamiento, la cobertura geográfica y los requisitos de disponibilidad. Las cargas de trabajo con exigencias estrictas de tiempo de actividad o latencia pueden necesitar arquitecturas cuidadosamente diseñadas que abarquen varias zonas o regiones.

Seguridad y cumplimiento normativo

Las empresas deben evaluar los controles de identidad, el cifrado, la supervisión de la seguridad, la residencia de los datos, las certificaciones y los requisitos normativos pertinentes para su sector y sus mercados geográficos.

Modelo de precios

Los servicios en la nube suelen utilizar precios basados en el uso, aunque las estructuras de precios varían según el proveedor y el servicio. AWS describe la computación en la nube como un modelo que ofrece "acceso a recursos con pago por uso", mientras que los proveedores también ofrecen distintos compromisos de precios y descuentos.

Las empresas deben estimar el uso previsto y tener en cuenta el almacenamiento, la computación, las redes, la transferencia de datos, el soporte y otros costos asociados.

Tecnología existente

La compatibilidad con las aplicaciones, bases de datos, herramientas de desarrollo, sistemas de identidad y software empresarial existentes puede influir en la complejidad de la migración.

Competencias y soporte

Las organizaciones deben valorar si sus equipos cuentan con las competencias técnicas necesarias para gestionar la plataforma elegida. La formación, la documentación, los servicios profesionales y el soporte técnico también pueden influir en la implementación.

Flexibilidad de proveedores y servicios

Las empresas pueden evaluar si prefieren depender principalmente de un solo proveedor de nube o utilizar varios. Las estrategias multinube pueden aportar flexibilidad, pero también pueden aumentar la complejidad operativa y de gestión.

Ejemplos de las principales plataformas en la nube

Amazon Web Services (AWS) ofrece servicios de computación, almacenamiento, bases de datos, redes, seguridad, analítica, IA, integración de aplicaciones y otras categorías.

Microsoft Azure ofrece servicios en la nube para el desarrollo de aplicaciones, datos y analítica, IA, seguridad, infraestructura híbrida y migración a la nube.

Google Cloud ofrece servicios que abarcan infraestructura, bases de datos, analítica, IA y aprendizaje automático, desarrollo de aplicaciones, redes, seguridad y almacenamiento.

La plataforma adecuada depende de las cargas de trabajo de la organización, su entorno tecnológico, sus requisitos de seguridad, sus competencias técnicas y sus consideraciones financieras.

Reflexiones finales

Las plataformas en la nube proporcionan a las empresas acceso a infraestructura informática, almacenamiento, bases de datos, redes, analítica, IA, seguridad y servicios de desarrollo sin necesidad de que las organizaciones operen por sí mismas toda la infraestructura física subyacente.

El proceso de selección debe partir de los requisitos de las cargas de trabajo y de los objetivos de negocio. A continuación, las organizaciones deben evaluar el rendimiento, la seguridad, el cumplimiento normativo, las integraciones, los precios, la escalabilidad, las competencias técnicas y el soporte.

La adopción de la nube puede aportar flexibilidad y acceso a una amplia gama de servicios tecnológicos, pero una implementación eficaz sigue requiriendo una arquitectura cuidadosa, gestión de costos, controles de seguridad y una supervisión operativa continua.

Referencias